miércoles, 24 de junio de 2026
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Biografías y memorias

Reseña: ‘El infinito en un junco’ de Irene Vallejo — Una carta de amor a los libros

Reseña: ‘El infinito en un junco’ de Irene Vallejo — Una carta de amor a los libros

El infinito en un junco de Irene Vallejo es uno de esos libros que llegan sin avisar y se convierten en fenómeno. Publicado en 2019 por Siruela, tardó varios meses en despegar, pero cuando lo hizo no hubo manera de pararlo: el Premio Nacional de Ensayo, el Premio Nacional de la Crítica, traducciones a más de treinta idiomas y la consolidación de Irene Vallejo como una de las voces más originales de la cultura española contemporánea. Esta reseña de El infinito en un junco analiza por qué este libro sobre la historia del libro se ha convertido él mismo en uno de los libros más queridos de los últimos años.

¿De qué trata El infinito en un junco?

El subtítulo lo dice: «La invención de los libros en el mundo antiguo». Pero la descripción es insuficiente. El infinito en un junco es, al mismo tiempo, una historia del papiro y del pergamino, una crónica de la biblioteca de Alejandría, una reflexión sobre por qué los seres humanos necesitamos las historias, una autobiografía intelectual de la propia Vallejo y un ensayo filosófico sobre la naturaleza del lenguaje y la memoria.

El punto de partida es la historia de los rollos de papiro que los enviados de Alejandro Magno o de los reyes helenísticos buscaban por todo el mundo conocido para llenarlos a la Gran Biblioteca de Alejandría. Vallejo sigue ese hilo hasta llegar a Roma, a la invención del códice (el libro como lo conocemos hoy, con páginas), a las primeras bibliotecas públicas y a la transmisión de los textos clásicos a través de los siglos medievales.

El estilo: la ensayista que escribe como novelista

Lo que hace a El infinito en un junco irresistible, incluso para lectores a quienes el ensayo histórico normalmente les resulta árido, es el estilo de Irene Vallejo. Su prosa tiene la claridad y la musicalidad de la gran escritura española contemporánea, y su estructura narrativa es más propia de una novela que de un ensayo académico.

Vallejo alterna entre el pasado antiguo (Alejandría, Roma, Atenas) y el presente (sus experiencias como lectora, sus reflexiones personales, sus observaciones sobre la cultura contemporánea) con una naturalidad que hace que el salto temporal resulte enriquecedor en lugar de confuso. Un capítulo puede comenzar en la biblioteca de Alejandría en el siglo III a.C. y terminar en una librería de Zaragoza en el siglo XXI.

Esta estructura no es un truco: refleja la tesis central del libro, que es que los libros son máquinas del tiempo, que cuando leemos a Homero o a Safo estamos en comunicación real con personas que vivieron hace miles de años. El tiempo se disuelve en la lectura.

La historia del libro: las revelaciones más asombrosas

Uno de los grandes placeres de El infinito en un junco es descubrir datos sobre la historia del libro que nadie te había contado. Algunos de los más sorprendentes:

El papiro es una planta del Nilo que los egipcios convertían en láminas de escritura mediante un proceso laborioso. Alejandría controlaba el comercio del papiro, lo que le daba un poder cultural y económico enorme. Cuando los reyes de Pérgamo quisieron construir su propia biblioteca y Alejandría les cortó el suministro de papiro, los pergaminos inventaron el pergamino (de «Pérgamo») como material alternativo de escritura.

La biblioteca de Alejandría no fue destruida en un solo incendio catastrófico: fue decayendo durante siglos, víctima de guerras, descuidos y cambios políticos. Su final gradual es en cierto modo más triste que un único momento apocalíptico.

Los monjes medievales no solo copiaban textos: a veces raspaban los pergaminos para reutilizarlos (un palimpsesto) y en ese proceso destruían obras clásicas para escribir sobre ellas. La supervivencia de los textos antiguos hasta nosotros es resultado tanto de la fortuna como de la voluntad.

La reflexión sobre los libros y la lectura

Debajo de la historia factual, El infinito en un junco es un libro sobre por qué leemos y qué nos da la lectura. Vallejo, filóloga clásica y escritora, tiene una respuesta que va más allá del entretenimiento o la educación: los libros nos permiten vivir más vidas que la propia, visitar tiempos y lugares que nunca pisaremos, conocer a personas que murieron hace siglos. Son la única forma de inmortalidad que hemos encontrado que funciona de verdad.

Esta dimensión filosófica del libro está presente sin ser pedante, integrada en la narración de la misma manera que el junco del título —una imagen de lo perecedero y lo efímero— convive con el concepto de «infinito». Los libros son objetos frágiles, hechos de material perecedero, que sin embargo han sobrevivido milenios y transportan la voz de los muertos hasta los vivos.

El éxito y su contexto: ¿por qué ahora?

El infinito en un junco llegó en un momento en el que la pregunta sobre el futuro del libro físico en la era digital estaba en el centro del debate cultural. Vallejo responde a esa pregunta con una perspectiva histórica: el libro ha sobrevivido al papiro, al pergamino, a los incendios, a las guerras, a la Inquisición y a la imprenta misma. Sobrevivirá también al digital, porque responde a una necesidad humana que no es tecnológica sino narrativa y emocional.

Esta es una respuesta reconfortante para los amantes de los libros físicos, y parte de la razón por la que el libro fue tan bien recibido. Pero Vallejo también es lo suficientemente honesta como para admitir que cada transición tecnológica ha tenido ganadores y perdedores, que muchos textos se pierden en cada cambio de soporte.

Para quién es este libro

Para cualquier persona que ama los libros y quiera entender de dónde vienen. Para los amantes de la cultura clásica grecolatina que buscan un acceso contemporáneo y apasionado. Para los lectores de Umberto Eco, de Alberto Manguel o de Jorge Luis Borges que quieren una obra que hable del libro con la misma erudición y la misma emoción. Y para cualquiera que haya mirado alguna vez su biblioteca personal y se haya preguntado cómo es posible que todos esos libros hayan llegado hasta aquí.

Preguntas frecuentes sobre El infinito en un junco

¿Es un libro difícil de leer?
No. A pesar de su profundidad erudita, la prosa de Vallejo es accesible y apasionante. No se necesitan conocimientos previos de historia clásica para disfrutarlo.
¿Cuántas páginas tiene?
La edición de Siruela tiene 430 páginas aproximadamente, aunque con las múltiples ediciones el número puede variar ligeramente.
¿Ha publicado Irene Vallejo más libros?
Sí. Antes de El infinito en un junco publicó dos novelas. Después ha publicado el ensayo El camino de los dioses (2022) y otros textos breves. Ninguno ha alcanzado todavía el impacto de El infinito en un junco.

Veredicto final

Puntuación: 10/10. El infinito en un junco es un libro que te cambia la forma de mirar los libros. Erudito sin ser pedante, emocionante sin ser sentimental, es una de las grandes obras del ensayo español contemporáneo.

Ficha técnica: Autora: Irene Vallejo · Editorial: Siruela · Premios: Premio Nacional de Ensayo 2020, Premio Nacional de la Crítica 2020

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