Desde tablillas de arcilla de hace 2.700 años hasta fachadas de mármol que sobreviven a terremotos, estas son las bibliotecas más famosas y bonitas del mundo, tanto de la Antigüedad como de la era moderna. Un recorrido por la historia de la humanidad contada a través de sus lugares de conocimiento.
La biblioteca más antigua conocida del mundo: Ashurbanipal
La biblioteca más antigua conocida del mundo fue fundada en algún momento del siglo VII a.C. para la «contemplación real» del gobernante asirio Ashurbanipal, ubicada en Nínive, en la actual Irak. El sitio incluía un tesoro de unas 30.000 tablillas cuneiformes organizadas por tema, con documentos de archivo, encantamientos religiosos, textos académicos y varias obras literarias, incluida la Épica de Gilgamesh, de 4.000 años de antigüedad. Ashurbanipal compiló gran parte de su colección saqueando obras de Babilonia y otros territorios conquistados; los arqueólogos se toparon con sus ruinas a mediados del siglo XIX, y la mayoría de su contenido se conserva hoy en el Museo Británico de Londres.
La joya intelectual del mundo antiguo: la Biblioteca de Alejandría
Tras la muerte de Alejandro Magno en el 323 a.C., el control de Egipto recayó en su ex general Ptolomeo I Soter, quien estableció un centro de aprendizaje en Alejandría que se convirtió en la joya intelectual del mundo antiguo. En su apogeo pudo llegar a albergar más de 500.000 rollos de papiro sobre literatura, historia, derecho, matemáticas y ciencia, atrayendo a académicos de todo el Mediterráneo como Estrabón, Euclides y Arquímedes, que vivían allí con estipendios gubernamentales.
La Biblioteca de Celso: el mausoleo convertido en biblioteca
Situada en la antigua ciudad de Éfeso (actual Turquía), la Biblioteca de Celso se construyó en honor al senador romano Tiberio Julio Celso Polemeano, gobernador de Asia, y albergaba más de 12.000 pergaminos. Su fachada de mármol mide 17 metros de altura y 21 de ancho, con cuatro estatuas que simbolizan la sabiduría, la inteligencia, el conocimiento y la virtud asociadas a Celso. Además de su función como biblioteca, sirvió como mausoleo: la tumba de Celso se colocó directamente bajo la sala principal, en una cámara funeraria decorada, un honor reservado a muy pocos ciudadanos romanos.
Era la «tercera biblioteca más grande del mundo antiguo», solo detrás de Alejandría y Pérgamo. Quedó oculta bajo las ruinas de Éfeso hasta 1903, cuando excavaciones austriacas dirigidas por Rudolf Heberdey descubrieron los restos de su fachada, reconstruida con precisión en 1908 por el arquitecto Wilhelm Wilberg. Hoy es uno de los puntos más fotografiados de Turquía, dentro del yacimiento arqueológico de Éfeso, que abre generalmente de 08:00 a 18:30 y se puede visitar en 2-4 horas junto al resto del recinto.
La Bodleiana de Oxford: una de las más antiguas de Europa aún en uso
Establecida en 1602 como biblioteca de la Universidad de Oxford, la Bodleian es una de las bibliotecas más antiguas de Europa, con más de 11 millones de artículos, incluidas cuatro copias de la Carta Magna, una Biblia de Gutenberg y el Primer Folio de Shakespeare de 1623. Aunque comprende varios edificios, el más llamativo visualmente es la Radcliffe Camera, construida entre 1737 y 1749 para albergar la Biblioteca de Ciencias de Radcliffe, con su icónica cúpula circular que se ha convertido en uno de los símbolos más fotografiados de la propia Oxford.
Una biblioteca de lectura con techo único: el Museo Británico
La Sala de Lectura del Museo Británico, ubicada en el centro del Gran Patio del museo, tiene un exterior abovedado que protege un techo interior único hecho de un tipo especial de papel maché. Durante gran parte de su historia, el acceso se limitó a investigadores registrados, lo que atrajo a visitantes tan notables como Karl Marx, Oscar Wilde, Mahatma Gandhi, Rudyard Kipling, George Orwell y Mark Twain, una lista que por sí sola demuestra su peso histórico dentro del mundo literario e intelectual.
Y en la era contemporánea: la mejor biblioteca actual está en Barcelona
Si las bibliotecas de la Antigüedad y la Bodleiana representan la historia, la biblioteca contemporánea con mayor reconocimiento internacional es mucho más reciente: la Biblioteca Gabriel García Márquez, elegida en 2023 mejor biblioteca pública del mundo por la IFLA, demuestra que la arquitectura bibliotecaria sigue reinventándose casi 2.700 años después de las tablillas de Ashurbanipal.
La Biblioteca Pública de Nueva York: un icono del siglo XX
Aunque mucho más reciente que las anteriores, la Biblioteca Pública de Nueva York merece un lugar en cualquier repaso de bibliotecas emblemáticas por derecho propio: su sede principal en la Quinta Avenida, con los famosos leones de mármol «Paciencia» y «Fortaleza» custodiando la entrada, se ha convertido en uno de los edificios más fotografiados de Manhattan y ha aparecido en decenas de películas. Su Sala de Lectura Rose, con más de 90 metros de longitud y un techo pintado con nubes y cielos, es considerada una de las salas de lectura más bellas del mundo, comparable en grandiosidad a la Bodleiana o al Museo Británico pese a pertenecer a una tradición arquitectónica mucho más moderna.
Este contraste entre bibliotecas de piedra milenaria y edificios del siglo XX o XXI —como la propia Biblioteca Gabriel García Márquez de Barcelona— demuestra que la fascinación humana por construir espacios monumentales dedicados al conocimiento no ha cambiado apenas en 2.700 años, aunque los materiales y el estilo arquitectónico se hayan transformado por completo.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la biblioteca más antigua del mundo que sigue existiendo?
Entre las bibliotecas antiguas que se conservan físicamente (no solo como ruinas), la Biblioteca Bodleiana de Oxford, fundada en 1602, es una de las más antiguas de Europa que sigue en funcionamiento activo.
¿Se puede visitar la Biblioteca de Celso hoy en día?
Sí, forma parte del yacimiento arqueológico de Éfeso, en Turquía, abierto al público con horario diario y entrada de pago.
¿Qué pasó realmente con la Biblioteca de Alejandría?
Su destrucción exacta sigue siendo objeto de debate histórico, con distintas teorías sobre incendios y declives graduales a lo largo de varios siglos, en lugar de un único suceso catastrófico como suele representarse popularmente.
Conclusión
Desde las tablillas cuneiformes de Ashurbanipal hasta la madera sostenible de la Biblioteca Gabriel García Márquez, la historia de las bibliotecas es también, en buena medida, la historia de cómo cada civilización ha decidido honrar y proteger el conocimiento. Si te apasiona este tema, puedes seguir explorando en nuestras guías dedicadas a la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes y al préstamo digital de eBiblio, dos formas muy distintas de mantener viva esa misma tradición en pleno siglo XXI.