Buscando información sobre clubes de lectura es fácil toparse, sin quererlo, con los títulos de varias novelas que llevan precisamente esas palabras en su nombre. No es casualidad: el «club de lectura» es un escenario narrativo muy productivo, porque reúne a personajes distintos en torno a un motivo común y permite que la literatura comente, capítulo a capítulo, la propia vida de quienes la leen. Repasamos algunas de las novelas más buscadas que juegan con este título, más allá de nuestra reseña de La Guía del Club de Lectura para Matar Vampiros, de Grady Hendrix.
«El Club de Lectura de Jane Austen», de Karen Joy Fowler
La novela sigue a seis californianos —cinco mujeres y un hombre: Jocelyn, Sylvia, Allegra, Prudie, Bernadette y Grigg— que forman un club de lectura dedicado exclusivamente a la obra de Jane Austen. El libro se estructura en seis partes, cada una centrada en un miembro del club y en una de las seis novelas de Austen que van leyendo por orden: Emma, Sentido y sensibilidad, Mansfield Park, La abadía de Northanger, Orgullo y prejuicio y Persuasión.
Más que un libro sobre Jane Austen, es un puzle literario sobre el valor de la lectura y el compromiso que aceptamos cada vez que empezamos un libro nuevo, donde las vidas sentimentales y familiares de cada miembro del club terminan resonando, de forma más o menos consciente, con la novela de Austen que están comentando ese mes. Es una lectura especialmente recomendable para quienes ya conocen la obra de Austen, ya que buena parte de su gracia está en reconocer los ecos entre ficción y realidad; los lectores que llegan sin ese bagaje previo suelen encontrarla más irregular.
«El Club de Lectura del Final de tu Vida», de Will Schwalbe
A diferencia de las anteriores, no es una novela sino unas memorias reales. Cuenta la historia de Mary Anne Schwalbe, diagnosticada de cáncer de páncreas, y de su hijo Will, que forman un pequeño «club de lectura» de dos personas durante las esperas en el hospital, comentando juntos los libros que van leyendo mientras ella recibe tratamiento. A través de esas lecturas compartidas, el libro se convierte en un homenaje a Mary Ann —activista humanitaria de convicciones firmes— y, sobre todo, en una reflexión sobre el poder de los libros para acompañar los momentos más difíciles de la vida.
Es una lectura emotiva pero que, según coinciden varias reseñas, evita deliberadamente el sentimentalismo fácil: el foco está en los libros que comparten madre e hijo tanto como en la propia enfermedad, y el propio libro incluye al final un listado de todas las obras comentadas a lo largo de la historia.
«Bromance: Club de Lectura para Caballeros», de Lyssa Kay Adams
Primera entrega de la serie «Bromance Book Club», sigue a Gavin Scott, un jugador de béisbol profesional cuyo matrimonio está en crisis, que recibe una invitación a un club secreto formado por hombres de Nashville que leen y analizan novelas románticas para entender mejor a las mujeres de su vida. Con la ayuda de esas lecturas, Gavin intentará reconquistar a su esposa Thea.
Es una novela romántica con un punto de partida original —hombres aprendiendo sobre relaciones a través de la novela rosa—, aunque las opiniones de los lectores están bastante divididas: mientras algunos la valoran como una comedia romántica entretenida y sin pretensiones, otras reseñas critican que la premisa acaba resolviendo los conflictos de pareja de forma algo simplista, sin profundizar realmente en la falta de comunicación que origina el problema inicial.
¿Por qué tantas novelas usan «club de lectura» en el título?
El recurso funciona por varios motivos narrativos: permite reunir a un grupo de personajes distintos con una excusa creíble, ofrece una estructura episódica natural (una reunión, un libro, un mes) que facilita avanzar la trama, y conecta directamente con el propio lector del libro, que también está —en cierto sentido— participando de un club de lectura al leer la novela. Es, además, un título que funciona muy bien comercialmente: promete tanto una historia entre personajes como una celebración de la propia lectura, dos ganchos distintos en una sola frase.
Preguntas frecuentes
¿Estas novelas tienen relación entre sí?
No, son obras completamente independientes de autoras distintas, publicadas en años diferentes. Comparten únicamente el recurso narrativo de un club de lectura como escenario o estructura de la historia.
¿Cuál de estas novelas es más adecuada si nunca he leído nada de Jane Austen?
«El Club de Lectura del Final de tu Vida» no requiere ningún conocimiento previo de Austen, ya que es un libro de memorias sobre lecturas muy variadas. «El Club de Lectura de Jane Austen», en cambio, se disfruta mucho más si ya conoces al menos algunas de las novelas de la autora que se comentan en el libro.
¿»Bromance» se puede leer de forma independiente o hay que leer toda la serie?
Es el primer libro de la serie «Bromance Book Club» y se puede leer de forma independiente, aunque los siguientes títulos continúan explorando a otros miembros del mismo club secreto.
Conclusión
Desde la comedia social de Karen Joy Fowler hasta las memorias conmovedoras de Will Schwalbe o la comedia romántica de Lyssa Kay Adams, estas novelas demuestran lo versátil que resulta el «club de lectura» como recurso narrativo: sirve tanto para el drama familiar como para la memoria personal o la comedia romántica, siempre con los libros como hilo conductor entre los personajes.