Organizar tu biblioteca personal en casa no tiene una única fórmula correcta, pero sí una serie de criterios que marcan la diferencia entre una estantería bonita y una que realmente funciona. Esta guía repasa los sistemas más habituales, con consejos de expertas en organización y de una bibliotecaria profesional.
El primer paso, antes de clasificar nada
Antes de empezar, hay que saber cuántos libros se tienen y con qué espacio se cuenta para organizarlos; el mejor punto de partida es vaciar todas las estanterías, aprovechando el momento para hacer una limpieza y decidir con qué libros quedarte y cuáles donar o regalar. Adelaida Gómez, de Orden Studio, lo resume así: «el primer consejo para organizar una biblioteca es descartar, que no significa tirar». Su criterio: «los libros que no hemos leído en años o los que dejamos a la mitad deben irse; es probable que, si no los hemos leído ya, nunca lo hagamos».
Los sistemas de clasificación más habituales
Por autor (orden alfabético)
Es una de las maneras más prácticas para encontrar los libros: ideal para tener todo ordenado sin complicarte con sistemas más complejos. Es el sistema que siguen las bibliotecas públicas, y si organizas por el apellido del autor, resulta muy fácil localizar cualquier título después.
Por temática y género
Se pueden separar novela, poesía y teatro dentro de la ficción, y temáticas como guías turísticas, economía, cocina o filosofía dentro de la no ficción. La clasificación por temática o género refleja tus propios gustos e intereses, haciendo que buscar tu próxima lectura resulte más fácil y placentero. El truco que más recomiendan las expertas: categoriza preferiblemente por temática, y dentro de la temática, por orden alfabético.
Por tamaño o color
Es la forma ideal para quienes disfrutan de los detalles estéticos, aunque desde el punto de vista de la organización no es lo más aconsejable, a menos que tu memoria visual te permita recordar el color o tamaño de cada libro.
Por uso y frecuencia
«Sitúa los libros que más usas lo más cerca posible de donde trabajes o leas», recomienda Maite Albañil, de Kitorganizer; los que se usan menos pueden colocarse en las baldas más altas o más lejanas del lugar de lectura habitual.
El sistema «estantería vibratoria» de una bibliotecaria profesional
Emma Carbone, bibliotecaria principal de la Biblioteca Pública de Brooklyn, organiza sus propios libros por serie o autor, y también por género, en lo que ella llama una «estantería vibratoria»: «no me gusta cambiar de lugar los libros cuando recibo nuevos, así que este método me permite añadir cosas sin tener que rehacer todo mi sistema», explica.
¿Y los libros digitales?
No olvides tu colección de libros digitales: puedes aplicar el mismo criterio de clasificación que elijas para tus estanterías físicas también a las carpetas de tu ordenador. Aplicaciones como Goodreads también permiten catalogar tu colección personal online, hacer seguimiento de lo que lees, compartir valoraciones y publicar reseñas, complementando el orden físico con un registro digital accesible desde cualquier lugar.
Consejos prácticos adicionales
- Coloca los libros más grandes en horizontal, en las zonas inferiores de las estanterías, y los más pequeños en las baldas más altas, ya que soportan menos peso.
- Si puedes permitírtelo, utiliza estanterías con puertas para evitar que se acumule el polvo: es una inversión que se agradece con el tiempo.
- Deja siempre algo de espacio libre; visualmente reduce la sensación de agobio, y evita tener que apilar libros horizontalmente encima de los ya colocados en vertical.
- Si tienes que guardar libros en cajas, elige plástico en lugar de cartón: es más resistente al agua y no atrae a las termitas.
No existe una única regla correcta
«No existe una única regla sobre cómo organizar los libros en una biblioteca o librería; lo ideal es que se ordenen de acuerdo a las necesidades y hábitos de lectura de las personas en la casa», indica Adelaida Gómez. No pretendas convertirte en una experta del Sistema Dewey, el que utiliza la mayoría de bibliotecas del mundo; basta con encontrar una clasificación según un criterio que puedas mantener con el tiempo.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el mejor sistema si tengo muchos libros?
Para colecciones grandes, combinar temática con orden alfabético dentro de cada categoría suele ser el sistema más funcional a largo plazo, según coinciden la mayoría de expertas consultadas.
¿Debería preocuparme la estética o solo la funcionalidad?
Depende de tu prioridad personal; ambos enfoques son válidos, aunque los sistemas puramente estéticos (color, tamaño) suelen ser menos prácticos para encontrar un libro concreto con rapidez.
¿Merece la pena usar una app para catalogar mi biblioteca?
Sí, especialmente si tienes una colección grande; aplicaciones como Goodreads facilitan llevar un registro digital que complementa el orden físico de tus estanterías.
Conclusión
Organizar tu biblioteca personal no exige replicar el rigor de una biblioteca pública, pero sí encontrar un sistema —temático, alfabético, por uso, o una combinación de estos— que puedas mantener sin esfuerzo a largo plazo. La mejor biblioteca, como recuerda la propia Emma Carbone, es la que realmente se usa: los libros que lees y consultas con regularidad siempre serán más «felices» que los que solo están ahí de adorno.